CØNCØN lanza «35 segundos para las nueve»: tercer disco de electrónica catártica e introspectiva

Un disco fuera del tiempo. El dúo compuesto por Víctor Schlesinger y BernyRo entrega en ocho tracks un trance tan consciente como onírico, que será celebrado con una gira por Matanzas, Concepción, Pucón, Buenos Aires y más, además de un cierre en Santiago el próximo 25 de julio en Bar de René junto a AMI y TKR

Un día despiertas y tu reloj nuevo está detenido a las 08:59 con 25 segundos. «35 segundos para las nueve» es el instante que Víctor Schlesinger materializó para siempre en el nuevo álbum de CØNCØN, proyecto compuesto por el productor y la artista visual BernyRo.

Luego del EP «Sonido y Luz», el larga duración tiende nuevos puentes entre la electrónica experimental y el formato canción a lo largo de 8 tracks divididos en dos momentos claros. La primera mitad despliega una energía alta, frontal y cercana al rock por su intensidad, con guiños al hardcore, a la electrónica británica, el IDM, industrial y drum & bass. 

La segunda parte se mueve hacia un lugar más introspectivo, emocional y vulnerable. «Ese lado abre con ‘Solar’, una balada indie pop electrónica, psicodélica y algo onírica, inspirada en una historia real sobre un ermitaño que vivió por varios años en la montaña donde se compuso parte del disco», adelanta Schlesinger sobre el sencillo central del estreno.

Hacia el final de «35 segundos para las nueve», el disco se vuelve todavía más contemplativo y expansivo, gracias a momentos instrumentales de atmósferas e intenciones ambient. Un trance a veces febril, a ratos de conciencia plena. «Es un viaje que parte con más pulso, más cuerpo y choque, y termina abriéndose hacia lugares más emocionales y existenciales», profundiza la dupla sobre el álbum que no fue concebido como tal sino hasta la noche anterior en que el reloj de Víctor salió del tiempo.

«Las canciones fueron apareciendo en distintos momentos entre 2021 y 2025, como islas separadas. ‘Solar’, por ejemplo, fue la primera que empezó a tomar forma cuando me fui de Santiago a vivir a Vilches Alto, en medio del bosque, junto a Berny», cuenta.

Con una guitarra de su madre y un pandero de su abuelo, ese track fue el primero de varios que surgieron como respuestas a otros mundos o proyectos. Luego de un proceso creativo intenso en 2025, entendieron que sí había diálogo y conexión entre estas islas. El reloj a las 08:59 con 25 segundos lo reafirmó como una señal, abriendo un nuevo capítulo para los artistas que continúan respondiendo a la fusión de lo terrenal con lo espacial, como metáfora del motor que significa unir mundos que muchas veces parecen separados.

«35 segundos para las nueve», que llega como un hermano del LP del 2024, «Música Rural», se comprende en la precisión de producción, los sets electrónicos y los constantes debates sobre tecnología, territorio, identidad, aislamiento y pertenencia.

Tras adelantar ‘Sonido y Luz’, junto a Foex y Paulopulus –que acreditan la única colaboración del disco–, y ‘Llegar al Centro’, ahora el viaje se completa con dimensiones emocionales intensas y vaporosas, sin perder la identidad de CØNCØN, que en esta entrega se inspiran en músicos como Floating Points, Four Tet, Aphex Twin, Ryuichi Sakamoto, Leonard Cohen y Electrodomésticos.

El próximo 25 de julio, Bar de René recibirá el cierre de una gira de lanzamiento que contempla fechas en Matanzas, Concepción, Pucón, Buenos Aires y más por confirmar. Una serie de conciertos que nos entregarán la posibilidad de entrar en el universo de CØNCØN, con sorpresas visuales y escenográficas, en una experiencia que contará con nuevos elementos musicales e invitados. 
«35 segundos para las nueve» llega a Santiago en una noche compartida junto a AMI y TKR, donde la música y las artes escénicas celebrarán los puentes construidos en comunidad, las coincidencias, y esos instantes eternos que ofrece la pista cuando salimos del tiempo.

https://open.spotify.com/intl-es/album/5Dsr49NLLcieZ2zhGqHBj5?si=3r3lgry9S-ih_isnjUY-BA

Déjenme Dormir anuncia gira por México con fechas junto a HoneyPot! y un paso por Festival Flotante

La banda chilena lleva la melancolía hasta el norte en su primera gira fuera de Chile. Del 18 al 27 de junio, recorrerán México junto a HoneyPot! y Cometa A La Deriva, con un paso especial por el showcase de Festival Flotante el 20 del mismo mes en CDMX. Todo en la previa de la grabación de su esperado tercer disco de estudio.

Hay bandas que implosionan con la potencia suficiente para dejar pistas en la superficie y convertirse en partes fundacionales. La agrupación chilena, formada en 2019 y responsable de «Bronce«, un celebrado segundo disco lanzado en 2024, es una pieza clave para entender las sonoridades y propuestas que levanta el circuito alternativo local actual. 

En la etapa previa a grabar un tercer LP, Déjenme Dormir debuta en México con una gira financiada por el Fondo de la Música, Línea de Apoyo a la Circulación de la Música Chilena 2026, recorriendo 5 ciudades en una serie de conciertos para los que se preparan ensayando dos veces a la semana y buscando el setlist perfecto.

El grupo de indie rock tendrá sus primeras presentaciones fuera de Chile en uno de los países que mejor ha sabido conectar escenas en el último tiempo. «Lo que más nos entusiasma es encontrarnos con el público mexicano por primera vez. Tienen buena fama de ser extremadamente cariñosos, en especial con los grupos chilenos. De cierta forma, significa ponernos a prueba como banda, ver si lo que hacemos se traduce fuera de nuestra propia escena e idiosincracia. Conocer México ha sido una inquietud hace varios años, y tener la posibilidad de viajar en este momento nos hace todo el sentido del mundo», cuentan.

La melancolía del sur se encontrará con el ruido del norte en una serie de conciertos en los que Déjenme Dormir desplegará éxitos como ‘ROMA’‘MONÓTONO LUGAR’ o ‘FLECHA’, sin olvidar su primer disco «Neumonía» o el EP «Mirador»; pero también tomarán la posibilidad de presentar las nuevas canciones que preparan. 

«Este año ya empezamos a adelantar en vivo un poco de lo que será el próximo álbum, que grabaremos inmediatamente a la vuelta de esta gira. De seguro no nos aguantaremos de spoilear novedades durante el paso por México», profundiza Juan Diego Soto –compositor y vocalista–.

El tour entra en coherencia con las intenciones musicales que están explorando; música nacida de una escucha más activa de folclore, sumado a las ganas de «tratar de hacernos cargo de la herencia cultural de nuestro territorio, sin abandonar nuestro lado rockero. Hay un giro narrativo también, pues buscamos conectar con una experiencia más urgente y colectiva, menos ensimismada en la tragedia personal, por lo que viajar y compartir esta música fuera de Chile entusiasma muchísimo», agregan.

Puebla, Cuautitlán Izcalli, Querétaro y Monterrey recibirán a Déjenme Dormir en shows junto a Cometa a la Deriva y HoneyPot!, mientras que su participación en CDMX estará enmarcada en un showcase en el Festival Flotante, instancia por la que ya han pasado otros proyectos chilenos como Niños del Cerro, Chini.png y Poder Fantasma.

«Estamos muy felices de poder conocer México acompañados. Los chicos de HoneyPot! ya han girado por todas las ciudades que recorreremos, así que se siente como tener a un hermano grande esperándonos en el aeropuerto», cuentan sobre el inminente intercambio con el país del norte y su circuito alternativo.

«Tenemos muchas ganas de ir a descubrir la escena mexicana, conocer a gente con la misma relación con la música que tenemos nosotros. Siempre desde el DIY y el trabajo a pulso. A primera vista pareciera una industria mucho más desarrollada, en un país gigante, pero creo que a pesar de las condiciones materiales, las bandas chilenas no tenemos nada que envidiar. Me gustaría ver las escenas latinoamericanas más unidas. Es medio difícil ver lo que está pasando en el país del lado entre la bruma digital de las redes, pero mientras más nos veamos las caras, mejor para la música», concluye Juan a días de continuar con esta tradición de comunidad cultural que ha sido la visita de chilenos a México y viceversa.

Rabia, tensión y amor en «Amigo», la canción que une y enfrenta a Jota Ampuero y Cristóbal Briceño

En el segundo adelanto de su LP debut, el músico y dibujante de Valparaíso convoca a uno de sus referentes musicales para dar vida a un duelo entre ex amigos. Guitarras western y el sonido clásico del rock latino envuelven el retrato del lado más incómodo, rabioso y sentimental de un vínculo roto.

«Qué incómodo cruzarnos en la calle y hacer como que no te vi», canta Jota Ampuero en una de sus canciones favoritas de «Algo tienes que inventar», su primer álbum de larga duración que verá la luz a fines de este año.

Tras iniciar el camino del disco con “Autoayuda”, single en colaboración con Matías Ávila (Candelabro) y Simón Campusano, el músico y dibujante porteño hoy presenta «Amigo», una canción con aires cinematográficos, dueña de imágenes incómodas, tensión contenida, guitarras western y heridas abiertas.

«Como todas mis canciones,‘Amigo’es autobiográfica. Canto y escribo lo que vivo, no hay más misterio que ese. Acá se describe la tensión entre dos ex amigos. Hay molestia, incomodidad, rencor, rabia y, por supuesto, amor. Quise darle un sonido que evocara la idea del duelo y el enfrentamiento entre dos personas, y quedó como una canción de sonoridad y estructura clásica, incluso vintage, con claras influencias del rock pop latino más antiguo, tipo Roberto Carlos», detalla Jota sobre el sencillo producido por Yaima Cat.

La participación de Cristóbal Briceño se dio de manera natural. Admirador confeso de su trabajo, Jota Ampuero dice sentirse “un hijo musical” del líder de Ases Falsos y Fother Muckers. “Cuando terminé esta canción pensé altiro: ‘quedó muy Briceño’. No nos conocíamos, pero teníamos amigos en común y le hice llegar la propuesta. Aceptó, grabamos donde Diego Peralta y todo se dio muy fluido. Incluso quiso reescribir sus líneas para sentirse más cómodo. La canción creció muchísimo con él”, cuenta.

Un diálogo filoso y emocional es el que levantan estas dos voces enfrentadas desde el desencanto y el cariño residual de una amistad quebrada; una tensión que también se traslada al sonido gracias a las guitarras eléctricas de Felipe Díaz, músico quilpueíno a quien Jota le dio una única instrucción: “Esto es un duelo, es western, dibuje maestro”, logrando así el atuendo perfecto para uno de los highlights del nuevo álbum. 

En tiempos donde la emoción suele esconderse tras la pose, el sucesor del EP «El Último Juan» (2024) promete ir por otra vía: abrazar sin complejos las baladas y el formato clásico de la canción de radio. Un debut solista que Jota Ampuero adelanta como “un trabajo que muestra que soy un millennial puro y duro, un tipo más retro que habla de la vida más adulta: confesiones, dolores, amores, asumir los cagazos, aceptarlos y seguir. Son canciones sencillas, directas, al hueso. Quizás nunca había sido tan honesto con las letras como ahora”.

Liberarse de todo lo que uno no es. Así, el camino es más liviano, más real. Y también las canciones. Con la confianza de estar actuando con sinceridad, el ex líder de Técnicas Manuales va construyendo un cancionero propio que sabe de juego, drama e imágenes cotidianas; uno donde la adultez todavía convive con cierta alma de niño y el corazón permanece como una casa de puertas abiertas, tal como le gustaría a Roberto Carlos.

Julieta Venegas presenta «Norteña», álbum inspirado en la música popular mexicana y sus raíces en Tijuana

Entre la tradición y la reinvención, la cantautora mexicana profundiza en sus raíces fronterizas con un disco íntimo y colaborativo que cruza el regional mexicano con una sensibilidad contemporánea, reafirmando su lugar como una de las voces más influyentes de la música latinoamericana.

Julieta Venegas presenta «Norteña», su nuevo álbum de estudio: una obra de 12 canciones que marca un punto de inflexión en su carrera al adentrarse de lleno en los códigos del regional mexicano, reinterpretados desde una mirada contemporánea, honesta y personal.

Producido por la propia Julieta, «Norteña» nace de un proceso creativo íntimo en el que la artista explora sus raíces, su identidad y su conexión con las narrativas populares que han acompañado a lo largo de su vida. El resultado es un álbum que no busca replicar fórmulas, sino dialogar con la tradición, resignificarla y llevarla a nuevos territorios sonoros.

A lo largo del disco, Julieta construye un universo donde conviven elementos característicos del regional mexicano –como guitarras acústicas, requintos, vientos y estructuras narrativas clásicas– con una sensibilidad lírica que ha definido su trayectoria: historias de amor, distancia, memoria y reconstrucción emocional. 

En «Norteña», cada canción funciona como un capítulo que entrelaza lo personal con lo colectivo, logrando una obra coherente, emocionalmente potente y artísticamente sólida; un álbum donde muchos y muchas pueden mirarse.

El carácter colaborativo del disco se refleja en una selección de duetos que amplifican su alcance generacional y estilístico. Participan figuras clave de la música latina como Bronco, íconos del regional mexicano; Natalia Lafourcade, una de las voces más influyentes de la música iberoamericana; El David Aguilar, reconocido por su enfoque poético y contemporáneo; además de nuevas voces como Yahritza y su Esencia, quienes aportan una perspectiva fresca dentro del género, y Ruzzi  (nominada a Mejor Nuevo Artista en la pasada edición del Latin Grammy y quien le acompaña en la producción del álbum), una de las artistas mexicanas con mayor proyección internacional. Cada colaboración suma matices únicos, enriqueciendo el discurso del álbum sin perder cohesión artística.

El lanzamiento llega en un momento particularmente significativo en la carrera de Julieta Venegas. Recientemente, fue distinguida por Billboard con el Premio a la Excelencia de las Mujeres en la Música, un reconocimiento que celebra no sólo su trayectoria, sino también su impacto cultural, su influencia creativa y su papel como referente para nuevas generaciones de artistas.

Con «Norteña»Julieta Venegas mira hacia adentro, lo que significa ser de Tijuana, una ciudad fronteriza que lleva una vida dinámica, y lo que significa estar en la frontera con Estados Unidos, un material que representa una exploración sonora y una declaración artística: volver a las raíces para proyectarse hacia el futuro.

‘Madrugadas de nada’, la ranchera electropop que une a Isleña Antumalen y Javiera Mena

La cantante mapuche williche y la referente del pop electrónico chileno se unen en un himno queer sobre atreverse a amar de nuevo, ya disponible en todas las plataformas. Dembow amapuchao, ranchera tradicional y sensibilidades electrónicas, indies y pop, colisionan en una canción vanguardista y popular. 

«Se siente un temazo, ganas de escucharlo». Lo que le dijo Javiera Mena a Isleña Antumalen por Instagram ahora es una realidad. Y es, en efecto, un temazo.

La artista mapuche williche de la Isla Huapi vuelve a sorprendernos con propuestas frescas, porque de ser la pionera del dembow amapuchao como escuchamos en el aplaudido debut «Ñaña», este año apuesta por otro inédito: una ranchera electropop junto a una de las reinas del género en Latinoamérica, como lo es Javiera Mena.

‘Madrugadas de nada’ nació entre una interacción digital entre ambas y mezcla inspiraciones como ‘La Carretera’ de Los Peregrinos del Amor, con el ritmo de Isleña Antumalen y voces de la intérprete de ‘Otra Era’. «Hace tiempo tenía ganas de hacer algo para las sureñas y sureños. En mi región, las rancheras son todo y son intergeneracionales, así que quería darles algo de eso», cuenta la música destacada por su incansable labor como activista de las aguas y ríos.

Novedoso y bailable, «el relato que trabajamos en la historia es sobre esos típicos romances que ya no tienen la pasión de antes, se vuelven fríos, por lo que un nuevo romance viene a poner el mundo de cabeza», detalla Isleña sobre un sencillo que se siente como Django de Tarantino, con pizcas de Proyecto Uno y las queridas rancheras.

De ahí su título. ‘Madrugadas de nada’ es cinematográfica y candente, el inicio de una nueva era en la música de Antumalen. «La canción es una emoción en sí misma. Es increíble, porque al momento de ponerle play te traslada al desierto y te posiciona inmediatamente como la protagonista de la historia. Como dice la intro, es para todas las indecisas que tienen miedo de un nuevo amor«, agrega.

Con la intención de despertar pasión, aventura y valentía en las personas que no pueden dejar atrás un mal amor por costumbre o miedo, el track se alza como una invitación para «amar de nuevo y sentir lo que el amor debe hacerte sentir: emoción, deseo, locura».

La artivista explora entre géneros junto a Danilo Papaya en la producción y da el vamos a esta etapa, que durante el 2026 contempla el estreno de nuevas canciones con intenciones cumbia chicha y psicodélica, también en colaboración de otros dos grandes artistas que revelará muy pronto.

Tal como la ranchera se encontró con el electropop, ‘Madrugadas de nada’ levanta el espíritu con la historia de dos mujeres que hacen de una noche un punto de inflexión vital. Una historia de sensibilidad indie pop y tradición del sur en este himno queer, que expande su imaginario con un video grabado en Máfil y Valdivia a estrenarse este lunes 18 de mayo en su canal de Youtube, en el que la artista vuelve a demostrar su multifacética figura: de la interpretación a la performance, mientras nos hace bailar la primera ranchera electropop.