‘No me interesa’ y ‘En el reverso de mi corazón’ son los adelantos del primer álbum del nuevo quinteto santiaguino que explora las tensiones emocionales de su generación en clave pop-rock. Grabadas en Santuario Sónico, las canciones revelan dos caras sonoras de un proyecto que se nutre de lo mejor del indie latinoamericano contemporáneo.
Entrar en los treinta puede ser una experiencia contradictoria. El vértigo de lo que cambia y la necesidad de afirmarse en medio de una ciudad que no se detiene conviven, y pueden generar confusión, miedo y ansiedad; pero también música. Dame un cuchillo, banda formada en 2022, recoge las tensiones de habitar Santiago hoy para entregar canciones cargadas de intensidad emocional y belleza pop; un nuevo universo post-adolescente para perderse y encontrarse.
La carta de presentación del quinteto formado por Katerine Muñoz y los dúos de hermanos Patricio y Gonzalo Araya, y José y Joaquín Peralta, tiene dos caras: ‘No me interesa’ y ‘En el reverso de mi corazón’. En ambas, la necesidad de expresar lo que aprieta el pecho toma formas distintas, cada una con un lenguaje y una búsqueda particular, siempre dentro de las múltiples posibilidades que ofrece el pop alternativo.
«Estos singles representan momentos diferentes del grupo. ‘No me interesa’ da cuenta de una primera etapa de la banda, donde la producción estaba centrada netamente en lo que podía hacer cada uno de nosotros con su instrumento. En ese sentido, es la canción con un formato más clásico de banda dentro del disco y, al mismo tiempo, la más íntima. ‘En el reverso de mi corazón’ es más cercana a lo que será el resto del álbum, en donde nos dimos el permiso de jugar con una producción un poco más ambiciosa y entretenida», cuentan sobre los tracks grabados en Santuario Sónico junto a Diego Gilabert y Aure Quintanal, gracias al Fondo de la Música 2025, del Ministerio de las Culturas de Chile.
Con alma de balada pop-rock e inspirada en un fragmento del libro ‘Animal Doméstico’ de Andrea Alzati, ‘No me interesa’ es «una especie de monólogo de una persona a punto de perderse, con esta sensación de que hay algo imparable que te consume. Es como un bosque que se está quemando, frente al que no se puede hacer nada más que aceptar y, de alguna forma, continuar; no como resignación, sino como una forma de permanencia. «El fuego se hace mi hogar», dice la canción, y eso es, al final, una forma de habitar el mundo en un contexto tan hostil como el presente”.
Arreglos de cuerdas y vientos, elementos electrónicos y un groove suave con influencias de Gepe, Bandalos Chinos y Alex Anwandter hacen de ‘En el reverso de mi corazón’ el punto de mayor despliegue sonoro de esta entrega, y donde más se manifiesta la sensibilidad pop de Dame un cuchillo. «Es como tener una piedra en la garganta, algo que se siente, pero que no se puede ver y tampoco sacar», señalan sobre la canción que se construye desde el verso «En el reverso de mi corazón hay una mentira que me lleva a repetir lo mismo siempre”, una idea incómoda y reconocible, quizá para todas las generaciones.
Con este lanzamiento doble, Dame un cuchillo no solo presenta las primeras piezas de un álbum debut que se anticipa como un espacio de exploración abierta y desprejuiciada a nivel de géneros y producción; también comparte un mapa emocional de la vida joven en la ciudad, con sus dolores y anhelos, sus miedos y búsquedas. Un nuevo pop chileno para reconocer y reconocerse, en cualquier etapa de la vida.