Nuevas rutas para canciones necesarias: Soy Irracional estrena «SOYI», su tercer álbum de estudio

Compuesto entre ciudades, mudanzas, pérdidas y nuevos comienzos, y producido entre Santiago, Buenos Aires y los estudios Abbey Road y Studio 13 de Londres, el nuevo LP de la agrupación chilena es también su trabajo más autobiográfico. En siete canciones de pop rock alternativo maduro y emocional, «SOYI» retrata el desafío de seguir avanzando cuando el camino conocido deja de tener sentido.

En un mundo como este, continuar haciendo lo que amamos es un acto de valentía. Cuando los integrantes de Soy Irracional –Felipe, Cuco, Jimmy y Clemente– comenzaron a vivir en ciudades distintas, formar familias y enfrentar los desafíos propios de la adultez, la continuidad de la banda tal como la habían experimentado desde los 15 años dejó de ser una certeza. Lejos de dar un paso al costado, el cuarteto decidió convertir esa experiencia en el motor creativo de un disco que encuentra su corazón en la persistencia, la honestidad y la transformación. 

«SOYI» llega como el tercer álbum de estudio de Soy Irracional, y también «como el más homónimo», aseguran, poniendo sobre la mesa el cambio de enfoque que hay entre este trabajo y sus antecesores, «Climas» (2017) y «Modérnica» (2021). «A diferencia de los discos anteriores, que buscaban algo más conceptual, este es muy testimonial. Hay poca fantasía en estas canciones. Aquí abrazamos sin complejos lo que somos, y eso se refleja también en una búsqueda mucho más explícita y genuina por el pop«, detallan sobre la placa compuesta, grabada y producida entre Santiago, Buenos Aires y los míticos estudios Abbey Road y Studio13, en Londres.

El camino recorrido durante dos décadas de amistad y música compartida se siente en las siete canciones que integran el LP. La sensibilidad y el carácter introspectivo del rock alternativo se respira en las letras, la producción analógica y el giro hacia las guitarras, esta vez junto a melodías luminosas y arreglos de vocación pop que profundizan en la nueva dirección sonora del proyecto; una idea que también atraviesa la portada del álbum, donde un automóvil en medio del campo representa la decisión de insistir en el viaje aun cuando el paisaje y la ruta han cambiado tanto.

«Hicimos este disco a pesar de la distancia y de todos los cambios que estamos viviendo, cada uno y como banda. Lo más fácil habría sido decir ‘hasta acá llegamos, fue lindo’, pero creemos que es mucho más valiente seguir. Nos gusta demasiado hacer música, y con ‘SOYI’ entendimos que podemos integrarla a nuestra vida adulta, y que la crónica de estas transiciones y movimientos también es valiosa. Surfear la adultez tiene una poética tan válida como la épica del proyecto que quiere pegar», explican.

La voz testimonial de «SOYI» es sensible, honesta y rebelde. Elegir la vida que queremos, mezclar caminos que parecían imposibles y hacer las cosas a nuestro propio ritmo es el aire fresco que la banda nos regala en una obra que, yendo a contracorriente de las tendencias actuales, renuncia a las fantasías de la fama para abrazar la vulnerabilidad y las pequeñas victorias de la vida cotidiana.

En esa búsqueda por encontrar una poesía directa para nombrar aquello que ocurre por dentro fue clave el trabajo junto a Franco Saglietti, líder del proyecto argentino Francisca y Los Exploradores, a quien conocieron durante las sesiones de grabación en Buenos Aires junto al productor Nicolás Btesh. 

«En Argentina hay una tradición de canciones mucho más directas y veníamos sintiendo que este disco necesitaba ese espíritu, mucho más despojado a la hora de decir las cosas, sin tantos tapujos. Franco y Nico nos ayudaron mucho con esa parte», cuentan sobre el vínculo creativo que terminó materializándose en «La Gracia», el focus track y la única colaboración de «SOYI»

Con un equipo de primera categoría comandado por Cuco Errázuriz en la producción, junto a Nicolás Btesh, la mezcla de Ezequiel Kronenberg y la masterización de Francisco Holzmann, la tercera entrega de Soy Irracional se alza como un manifiesto sonoro maduro y sincero; un retrato de un momento bisagra que confirma que la ruta para hacer lo que amamos puede cambiar, pero no las ganas de seguir recorriéndola con nuestros amigos.