Como una necesidad de fortalecer y crear nuevos puentes en la circulación cultural entre Chile y México, Altafonte Chile reunió a artistas y distintos actores de la música local en una tarde dedicada a «Norteña», el nuevo álbum de la cantante mexicana y su primer libro como autora. Un encuentro íntimo que la puso en diálogo con una escena chilena que ha conectado genuinamente con su música y su trayectoria.
Desde el norte del continente, Julieta Venegas aterrizó en Chile para una serie de actividades que comenzaron este viernes 14 de agosto en un conversatorio sobre «Norteña», su nuevo álbum de estudio conformado por 12 canciones que, además, son acompañadas por el debut literario de la mexicana, editado en el país por La Pollera Ediciones.
Como parte de la visita, Altafonte Chile organizó un encuentro en Amor & Pasta, ubicado en el Barrio Italia, que involucró a destacadas artistas chilenas, músicos, creadores y grandes figuras del ecosistema cultural, que han encontrado en la música y trayectoria de Julieta Venegas una referencia e inspiración.
La conversación estuvo a cargo de la chilena Nicole, en un diálogo de artista a artista que permitió acercarse a «Norteña» desde un lugar más íntimo y personal. Juntas recorrieron el proceso creativo detrás del disco, el regreso de Julieta a Tijuana y a los sonidos que marcaron su identidad musical, además del cruce entre música y literatura que atraviesa este nuevo trabajo.
Producido por la propia Julieta Venegas, «Norteña» marca un nuevo momento en su carrera: un regreso a sus raíces sonoras y geográficas que explora la identidad, la tradición y la memoria desde códigos del regional mexicano, reinterpretados desde una mirada contemporánea y profundamente personal.
«Acompañar un proyecto como el de Julieta Venegas tiene que ver con entender que nuestro trabajo no se limita a la música, sino también a comprender el universo que un artista está construyendo y encontrar nuevas formas de conectarlo con las personas», explica Cecilia Huerta, Managing Director de Altafonte Cono Sur.
El encuentro, que contó también con la presencia de la embajadora de México en Chile, Laura Moreno, fue una oportunidad para hacer visible la conexión cultural y musical que existe entre Chile y México, no sólo desde sus historias compartidas, sino también desde los artistas que durante generaciones han encontrado inspiración al otro lado del continente.
“Nos interesa generar espacios que permitan que esas conexiones sucedan de manera genuina: crear puentes entre artistas, disciplinas y territorios, y contribuir a que la cultura latinoamericana dialogue más consigo misma. Chile y México tienen identidades muy propias, pero también una historia musical profundamente conectada”, agrega Huerta.
En medio de la jornada en el Amor & Pasta, Julieta pasó al piano para interpretar “Tiempos Dorados” y “La Línea”, y compartió con Ana Tijoux una versión en vivo de “Eres para mí”, en uno de los momentos más especiales del encuentro.
Durante la conversación, Julieta también se refirió a la importancia de que los artistas conozcan y participen activamente de los distintos aspectos que rodean sus carreras: «Eso de «soy artista y no me entero de nada» no funciona. Si trabajas en música, también tienes que aprender un poquito y estar presente. No puedes solamente encerrarte en tu burbuja a escribir, sino también debes ser consciente de que hay muchos aspectos que suceden alrededor», señaló.
Además, su paso por Chile quedó plasmado en un mural de técnica paste-up dedicado a la artista y autografiado por la misma, realizado por Caiozzama (Claudio Caiozzi), disponible para todo público en la esquina de Bilbao con Av. Italia en Providencia.
La visita continúa este sábado 15 de agosto con la presentación de su libro en el Centro Cultural La Moneda, sumando un nuevo capítulo al recorrido de «Norteña» y a una relación entre Chile y México que sigue encontrando en la música un lugar natural de encuentro.