Samuel Vio estrena «Bon Vivant» y se consolida como dandi del pop chileno y crooner contemporáneo

El segundo álbum del músico es un terciopelo sonoro de sintetizadores y bajos elegantes, donde su voz es una seductora invitación de pop y texturas modernas. El buen vivir hecho canción, en producción, mezcla y mastering del propio artista.

¿Quién dijo que no hay exponentes contemporáneos de crooner en sudamérica? La fusión de pop y canto susurrante a lo Serge Gainsbourg y Federico Moura vive, y de forma vanguardista y fresca gracias a Samuel Vio.

El cantante, productor y compositor chileno presenta su segundo largaduración, disco donde combina las melodías más íntimas con una cuidada estructura de arreglos electrónicos. Una fórmula que en 8 tracks apela a la nostalgia y el romanticismo, todo con una sobresaliente factura sonora. 

Elegancia musical y conceptual en voz del fundador del sello Pulso Íntimo, que ya exploró el género en una cara íntima y vocal con «Miel» –álbum del 2025–; ahora se desenvuelve entre romance, goce y bohemia en «Bon Vivant»; pop cinematográfico y narrativo, que contó con un primer sencillo como inicio de esta era titulado Slowly’.

“Bon Vivant es un objeto sensible. Suena a terciopelo eléctrico: sintetizadores que respiran lento, bajos que caminan con elegancia y una voz que no busca imponerse, sino insinuar. En lo estético, es una obsesión por la forma: cada imagen, cada encuadre y textura está pensada como parte del relato, que es el de un hombre que observa el amor, el deseo y la distancia con cierta ironía melancólica. No busco la épica, sino encontrar y proponer un estilo», cuenta el músico que tomó inspiración del habitar la belleza, incluso en lo efímero, como un verdadero dandi chileno. 

No correr, detenerse a mirar, pero por sobre todo a contemplar lo refinado de las personas y su entorno, tal como la llegada de la noche sobre una ciudad que se siente ajena. «Bon Vivant» vive en la tensión del placer y la pérdida, creando la sensación de disponer de una habitación para entrar en trance; delirios hedonistas o un nihilismo sumamente emotivo. 

«Grabé buscando atmósferas más que perfección. Me interesa que las canciones respiren», dice sobre la entrega que tiene sus bases creativas en frases, colores e imágenes, explicando el potente universo visual que lo acompaña«Es parte del núcleo. Pienso cada canción junto a su imagen: luz, vestuario, ritmo visual. Para «Bon Vivant» vemos un imaginario más depurado y elegante, pues hay una búsqueda por lo icónico sin exceso. Todo dialoga como una misma película silenciosa. Un pequeño lujo emocional», profundiza quien recupera y revive la corriente del dandismo con una moderna propuesta musical. 

Un disco que es, a su vez, un relato sobre el desamor y el enamoramiento, contado con el humor y la ironía de un bon vivant: un dandi, un romántico, un carne de cañón.